6 de mayo de 2007

¿AMAR O DEPENDER?






¿Que tan dispuestos estamos a sufrir por alguien?Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte. Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos. Joyas, tierras, ejércitos y tronos conformaban los obsequios para conquistar a tan especial criatura.Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenía más riquezas que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo:Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de mi amor. Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas .Ésa es mi dote...La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar. Tendrás tu oportunidad: Si pasas la prueba, me desposarás.Así pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve, y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena.
Todo iba a las mil maravillas. Incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos. Alllegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa:¿Qué fue lo que te ocurrió?..Estabas a un paso de lograr la meta. ¿Por qué perdiste esa oportunidad?. ¿Por qué te retiraste?.Con profunda consternación y algunas lágrimas mal disimuladas, contestó en voz baja:No me ahorró ni un día de sufrimiento... Ni siquiera una hora... NO MERECÍA MI AMOR.
El merecimiento no siempre es egolatría, sino dignidad. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón, cuando perdemos la vergüenza, cuando los secretos dejan deserlo, al menos merecemos comprensión. Que se menosprecie, ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos lastima con su indiferencia, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. La cosa es clara: si no me siento bien recibido en el corazón de alguien, empaco y me voy. La misión de todos en este mundo es encontrar la felicidad, pero la real, no la que creemos que es. Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera. No hay vuelta de hoja. En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame ni te comprenda, y menos aún, quién te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin mala intención, puede que te merezca, pero no te conviene.

2 de mayo de 2007

El agua que quería ser fuego





"Ya estoy cansada de ser fría y de correr río abajo. Dicen que soy necesaria. Pero yo preferiría ser hermosa. Y encender entusiasmos. Y hacer arder el corazón de los enamorados y ser roja y cálida.
Dicen que yo purifico lo que toco, pero más fuerza purificadora tiene el fuego. Quisiera ser fuego y llama".
Así pensaba en septiembre el agua de un río de montaña. Y, como quería ser fuego, decidió escribir una carta a Dios y pedir que cambiara su identidad.
"Querido Dios: tú me hiciste agua pero quiero decirte con todo respeto que me he cansado de ser transparente. Prefiero el color rojo para mi. Desearía ser fuego. ¿Puede ser? Tú mismo,Señor te identificaste con la zarza ardiente y dijiste que habías venido a poner fuego en la tierra. No recuerdo que nunca te compararas con el agua. Por eso , creo que comprenderás mi deseo. No es un simple capricho. Yo necesito este cambio para mi realización personal".
El agua, salía todas las mañanas a su orilla para ver si llegaba la respuesta de Dios. Una tarde pasó una lancha muy blanca y dejó caer al agua un sobre muy rojo . El agua lo abrió y lo leyó: "Querida hija: me apresuro a contestar tu carta; parece que te has cansado de ser agua, yo lo siento mucho porque no eres un agua cualquiera. Tu abuela fue la que me bautizó en el Jordan, y yo te tenía destinada a caer sobre la cabeza de muchos niños. Tu preparas el camino del fuego. Mi Espíritu no baja a nadie que no haya sido lavado por ti. El agua es siempre primero que el fuego."
Mientras el agua estaba embebida leyendo la carta, Dios bajó a su lado y la contempló en silencio. El agua se miró a si misma y vió el rostro de Dios reflejado en ella.Y Dios seguía sonriendo, esperando una respuesta. Ella comprendió que el privilegio de reflejar el rostro de Dios, sólo lo tiene el agua limpia. Suspiró y dijo: " Sí Señor, seguiré siendo agua, seguiré siendo tu espejo.

9 de abril de 2007

Ha resucitado!!







Primavera! Alegría!! Jesús ha resucitado! Cuando todo era tinieblas y miedo, cuando dudábamos de ti, cuando sufríamos porque ibas a morir por nosotros; en esa cruz del abandono, de los que te iban a seguir hasta la muerte... Solo estabas también ante las tentaciones del diablo en tus momentos más atormentados y sin aguante humano; pero Tu Jesús no te derrumbas; ante ese sentir nuestro, falto de fé, de amor... Sabes que necesitamos de Ti y por eso no nos dejas aunque no entendamos nada. Tú nos has salvado, nos has dado una Nueva Vida. Gracias Señor por querernos tanto.. Por Salvarnos de la verdadera muerte, que es estar sin Ti...

¡ Por Ti Jesús Mío !











I

Cuando el corazón se ve por el desamor herido
Cuando el desdén y el olvido le rodean sin cesar
Cuando su ternura ofrece y se encuentra rechazado
por Tu amor mi bien amado
¡Que dulce cosa es amar!


II

Cuando el cielo se oscurece y calla tu voz querida
cuando es martirio la vida y fuera alivio morir...
Cuando el alma desfallece sola en tanto desconsuelo
Por darte a Ti ese consuelo
¡Que dulce cosa es sufrir!


III

Cuando la intención más pura se ve mal interpretada
Cuando una acción mal juzgada se puede justificar
Y una palabra dejara la verdad restablecida
Por Ti, a Tu sombra escondida
¡Que dulce cosa es callar!


IV

Cuando un sacrificio encuentra por todo pago amargura
Cuando una palabra dura viene el corazón a herir
Y el llanto sube a los ojos como un ardiente rocío..
Pensando en Ti Jesús mío
Es tán dulce sonreir!


V

¡ Oh! de la cruz al calor
Y al mundo desconocida
Es tan dulce por Tu amor
Dejar deslizar la vida...
Y no siendo amada... amar
Y sin alivio.... sufrir
Y ante el desprecio.... callar
Y ante el llanto..... sonreir




7 de marzo de 2007

Aprendí











Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender... que los besos no son
contratos y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es
demasiado hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale.
Y uno aprende y aprende...
Y con cada adiós uno aprende.

25 de febrero de 2007

Bebes con un pan bajo el brazo









Acaba de nacer...y lo ha hecho, nunca mejor dicho, con un pan, 100 euros, debajo del brazo...Su madre, trabaja fuera de casa, y desde enero ya tendrá derecho a cobrar mensualmente esta cantidad...Cómo hacerlo...cuando vaya al Registro Civil a inscribir a su bebé encontrará unos impresos que deberá rellenar y remitir a la Agencia Tributaria. Solicitud que también podrá realizar por teléfono, internet o personalemtne en las oficinas de Hacienda. Existe, además, otra opción: desgravar las doce mensualidades, 1200 euros, en su declaración...En España hay medio millón de mujeres trabajadoras con hijos menores de tres años...Todas, podrán cobrar los 100 euros independientemente de sus ingresos. Además, es compatible con cualquier otra ayuda procedente de una administración local...Un beneficio con el que ser madre y trabajar puede ser a partir de ahora más fácil. Me parece estupendo.

15 de febrero de 2007

Romance de la viuda enamorada
























Siempre pegada a tu muro y al filo de tus almenas; siempre rondando el castillo de tu amor; siempre sedienta de una sed mala y amarga de desengaño y arena.

Por que te querré tanto? Por que viniste a mi senda? Quien hizo brillar tus ojos en la noche de mi pena? Que lluvia de mal cariño quiso convertirme en hiedra, que va creciendo y creciendo pegada a tu primavera?

Ay, que montaña de amor tengo sobre mi cabeza! Ay, que río de suspiros pasa y pasa por mi lengua!

Yo estaba en mis campos hondos, allí en Castilla la Vieja durmiéndome entre molinos y coplas rubias de siega, y era mi vida una noria monótona y polvorienta. Mis hijos venían del campo, con sus camisas abiertas, y en el pulso de sus hombros reclinaba mi cabeza.

Así, un día y otro día, allí en Castilla la Vieja... Una tarde (por los nardos subía la primavera) Una tarde, vi tu sombra que venia por la senda dentro de un traje de pana, tres vueltas de faja negra y una voz dura y redonda lo mismo que una pulsera.

Buenas tardes, Hay trabajo? ~Si~ te dije toda llena de un escalofrió lento que me sacudió las venas y me quito de encima diez anos de vida muerta, bordando en mi enagua oscura una rosa dulce y tierna. ~Esta bien fueron tus gracias y, doblando la chaqueta te sentaste a mi lado en el borde de la senda.

Vive este amor de silencio y entre silencio se quema, en una angustia de horas y en un siglo de puertas. El pueblo ya lo murmura en una copla que rueda todo el día por el campo y de noche en la taberna.

Dicen que si soy viuda y sacan el muerto a cuentas; dicen que si por mis hijos me debía dar vergüenza... Dicen, tantas cosas, tantas, que las paredes se llenan de vidrios y maldiciones y hasta a veces de blasfemias.

Mi hijo el mayor (viente años, dulce y moreno), con pena me hablo esta manaña: ~Madre, ese traje no te sienta, ni esas flores, ni ese pelo, ni ese pañuelo de hierbas... Yo no me atrevi a mirarlo, y me senti muy pequeña, como si fuese mi madre la que hablandome estuviera.

Por nosotros, tu no debes vestirte de esa manera... Ay, por vosotros! Os di todo el trigo de mi era; todavía de vosotros mi cintura tiene huellas. Sangre mía que anda y vive y a mi me va haciendo vieja!

Pero es que yo no tengo derecho a querer? Que ciega ley me prohibe que al sol deje mis rosas abiertas? Y que me mire al espejo, y que me vista de fiesta, y que en mi jardin antiguo florezca la primavera? Quiero y quiero! Quiero y quiero! Están en flor mis macetas; diez ruiseñores heridos cantan amor en mis venas, y me duele la garganta y esta mi voz hecha piedra de tanto decir: "Te quiero como a ninguno quisiera!

Ay, que montaña de amor tengo sobre la cabeza! Ay, que río de suspiros pasa y pasa por mi lengua! Canten, hablen, cuenten, digan; pueblo, niños, hombres, viejas... Que yo de tanto quererle ni se si estoy viva o muerta!

Rafael de Leon